Qué son las cuentas básicas de pago

Se trata de cuentas especialmente pensadas para personas que no pueden acceder a cuentas corrientes convencionales, como suele ser el caso de estudiantes de intercambio o personas sin residencia habitual.

CUENTAS

Es conveniente informarse de lo que es realmente una cuenta básica de pago, ya que puede que necesitemos hacer uso de ella en algún momento de nuestra vida, o alguien muy cercano a nosotros, como un amigo o familiar, nos pida consejo sobre ello. Las cuentas básicas de pago tienen su origen en el pasado año 2014, cuando la Unión Europea aprobaba la directiva por la que se creaban las cuentas de pago básicas, además de regularse quién iba a poder tener acceso a este tipo de cuentas y los correspondientes límites que iban a tener.

Por suerte o por desgracia, estas cuentas no han entrado en vigor a nuestro país hasta el pasado 25 de marzo. De todas maneras, cabe destacar que desde que las cuentas básicas de pago entraron en vigor en España, se han llevado a cabo detalles como facilitar el acceso a estas cuentas a los usuarios con ingresos más bajos, haciéndolas gratuitas.

Una cuenta básica de pago permite realizar una serie de acciones básicas para el usuario que la contrata, como puede ser retirar dinero desde oficinas y cajeros o realizar pagos con tarjeta, también a través de internet. Además, son un tipo de cuenta corriente que carece de remuneración. A priori, pueden parecer un tipo de cuentsa realmente similares a las que ofrecen las entidades bancarias, pero realmente son muchas las diferencias que las separan, por eso resulta tan importante saber distinguirlas.

Requisitos de las cuentas básicas de pago

Cualquier usuario puede beneficiarse de una cuenta básica de pago, siempre y cuando cumpla con tres requisitos fundamentales. El primero de todos ellos, es que es absolutamente imprescindible que el usuario no disponga ya de una cuenta corriente en España.

También es obligatorio que el usuario sea residente en la Unión Europea. Por último, se deberá aportar la información necesaria que la entidad bancaria nos pida, de forma que se pueda demostrar que se cumple con la normativa de prevención de blanqueo y de la financiación del terrorismo.

Existen tres perfiles claro de usuarios que tienen la posibilidad de contratar una cuenta de pago básica. Como ya hemos mencionado anteriormente, podrán hacerlo las personas que residan en la Unión Europea, incluso si carecen de domicilio fijo. También podrán contratar este tipo de cuenta las personas que soliciten asilo en el país, así como personas que no tengan permiso de residencia en España, pero que tampoco puedan ser expulsadas de él por alguna razón.

Las entidades bancarias podrán cobrar los gastos de comisión que consideren, siempre que los precios no superen los límites legales establecidos. Normalmente, se suele cobrar una comisión mensual de 3 euros.

Para finalizar, es importante saber que además de los perfiles que hemos mencionado, también podrán acceder a este tipo de cuentas aquellas personas que se encuentren en situación de especial vulnerabilidad o en riesgo de exclusión social.

 

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